Escrito por María Soriano Sánchez
Cuando hablamos de inclusión en internet, muchas veces se pasa por alto una dimensión fundamental: la discapacidad. Y con ella, un problema poco visibilizado pero muy presente: el capacitismo digital.

Aquí se explicará qué significa cada uno de estos conceptos, por qué importa hablar de ello y qué acciones concretas podemos tomar para hacer del mundo digital un espacio más accesible.
¿Qué es la discapacidad?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad no es una condición individual, sino el resultado de la interacción entre personas con alguna limitación (física, sensorial, interactuando, psicosocial, etc.) y un entorno que no está diseñado para incluirlas.
En otras palabras, la barrera no está en el cuerpo, sino en la sociedad. Un sitio web sin subtítulos, una app imposible de usar sin visión, o una red social que no permite usar lectores de pantalla… Eso es lo que discapacita, no la persona en sí.
¿Qué es el capacitismo digital?
El capacitismo es la discriminación hacia las personas con discapacidad. Se basa en la idea de que los cuerpos y mentes sin discapacidad son superiores, y que quienes se salen de ese estándar son menos capaces, valiosos o productivos.
En lo digital, esto se traduce en: interfaces inaccesibles, contenidos que ignoran las necesidades de accesibilidad, lenguaje que infantiliza o menosprecia y exclusión de personas con discapacidad de la conversación pública.
El capacitismo digital es invisible para quienes no lo viven, pero tiene consecuencias concretas: aislamiento, frustración y pérdida de oportunidades.
¿Cómo se manifiesta el capacitismo en internet?
Aquí te dejamos algunas formas frecuentes (y muchas veces no intencionales) en las que se expresa este problema en entornos digitales:
1. Sitios y aplicaciones inaccesibles
Puede ocurrir que no funcionen los lectores de pantalla, que no se permita navegar con teclado, que tenga baja visibilidad, mala estructura o colores con poco contraste o que hayan publicaciones sin descripciones alternativas de imágenes (alt-text).
Como consecuencia las personas ciegas, con baja visión o con discapacidades motoras no pueden acceder a la información ni participar.
2. Contenido audiovisual sin subtítulos o sin interpretación en lengua de señas
Esto excluye automáticamente a personas sordas o con hipoacusia, en muchos casos, incluso materiales educativos o institucionales carecen de subtítulos accesibles.

3. Lenguaje capacitista en redes
Chistes sobre “ser retrasado”, usar “discapacitado” como insulto, excluir sistemáticamente las voces de personas con discapacidad de debates públicos o representar a personas con discapacidad sólo como ejemplos de superación o caridad.
Todo esto refuerza la idea de que la discapacidad es algo “anormal” o negativo, y no parte de la diversidad humana.
4. No considerar la neurodivergencia
Plataformas con estímulos visuales excesivos, notificaciones constantes o diseños sobrecargados pueden ser inaccesibles para personas con autismo, con TDAH u otras formas de neurodivergencia.
5. Humor basado en estereotipos y burlas hacia personas con discapacidad
En muchas plataformas digitales, como TikTok, Instagram o YouTube, circula contenido humorístico que se apoya en estereotipos ofensivos sobre personas con discapacidad. Por ejemplo, abundan los chistes que ridiculizan a personas con acondroplasia, o sobre personas con síndrome de Tourette, enfocándose en sus tics de manera despectiva o sin consentimiento.
Al viralizarse, estas representaciones dañinas no sólo afectan a la autoestima de las personas con discapacidad, sino que perpetúan un imaginario social donde ser diferente es sinónimo de risa o lástima.
¿Qué se puede hacer para combatir el capacitismo digital?

1. Añadir texto alternativo (alt-text) a tus imágenes
Al subir fotos en Instagram, X o a cualquier web, describir brevemente lo que se ve en ella. Eso ayuda a quienes usan lectores de pantalla.
2. Usar subtítulos en vídeos
Se puede hacer con herramientas automáticas (como las de TikTok o YouTube) o escribirlos manualmente.
3. Revisar tu lenguaje
Evitar expresiones que asocian la discapacidad con debilidad o insulto. Decir “personas con discapacidad” en lugar de “inválido”, “minusválido” o “discapacitado”.
4. Seguir y amplificar voces con discapacidad
La mejor forma de entender las barreras es escuchar a quienes las enfrentan. Apoya a creadores, activistas y profesionales con discapacidad en redes sociales.
Fuentes consultadas:
ONU (2011). Informe mundial sobre la discapacidad.
Disponible en: https://www.who.int/es/publications/i/item/9789241564182